DEJARSE LLEVAR EN COPENHAGUE
Blogs, publicaciones, revistas, redes sociales... Son índices, muestran, pero por sí solos no otorgan conocimiento sobre aquello que señalan. Una definición no es suficiente, una imagen no es bastante, las palabras son caprichosas y esconden una revelación más profunda. Para conocer hay que aventurarse a descubrir, y compilar por uno mismo. Palabras, imágenes, sonidos, olores... La experiencia tiene algo de intuición que no se puede inculcar. Gracias a una canción de Vetusta Morla llegué a Copenhague, pero allí había mucho más esperándome. No llovía en el canal Tostamos nuestras pieles con el sol de primavera, a los pies del canal planteamos comienzos y finales y brindamos por nadar en todos los mares del mundo. Dos chicas de Sidney, dos de Ecuador, tres chicos argentinos y un español. No era un chiste, sino la mezcla extraordinaria que logra un hostal cualquiera. Llego a la T3 del aeropuerto, compro mi Copenhaguen Card para conseguir ventajas exclusivas en los lugares...